1803 Bartolomé Sureda ¿Genio o transgresor?

Hacia 1977 cuando participe en la 6 ª Experiencia de Tecnología y Escuela Libre de Sargadelos,ara de ello unos 26 años… No podía imaginar, que fuera allí, donde se me dará a conocer y valorar la trascendencia y valía de este personaje… Sureda,  sigue todavía, siendo un desconocido en Mallorca su tierra natal, aún que en otros lugares, Madrid, París, Berlín, desde 1804, reconozcan y admiren su aportación a la Cerámica, en esta y peculiar especialidad que es la “Porcelana”.

Lo primero que en aquellos momentos me llamo singularmente la atención, fue, que, en Sargadelos, había un personaje de parecidas connotaciones. D. Antonio Raimundo Ibañez,Marqués de Sargadelos, y que los dos habían sido pintados  por Goya… luego me di cuenta que tal vez había en ello un tema en común: La porcelana. Sureda en 1803, había sido requerido ya por el monarca Carlos IV para enderezar un sueño fallido de su padre Carlos III,…ver en el complejo de “La China”, El Buen Retiro, fabricar “la  pasta dura”, porcelana.

Ibañez, se proponía compaginar la fabricación de armamento con  “loza de estilo inglés” – imitación  a la de Bristol – y aún que tenía y disponía de buenos recursos: el Kaolín, no sabía muy bien como emplearlo… – En cambio Sureda busco desesperadamente dar con él, sin llegar a encontrarlo.

Con el tiempo y la curiosidad  he llegado a entender la complejidad y a la vez la similitud de estos dos singulares personajes. La diferencia más notable que existía entre ellos. Era que Ibañez pertenecía a la nobleza, en cambio Sureda era de clase humilde, pero los dos, sin duda alguna, venían poseídos por el  estigma de la grandeza y de la ambición. Aceptado  como el ejemplo de dos “ilustrados” que lucharon para modernizar el país, con nuevas aportaciones tecnológicas, y adelantos, en muchos y variados aspectos, los hilados, la fundición, las artes gráficas, la estampación, el cristal, diseño de presas, acequias de canalización… en una palabra todo lo que podía concernir a una incipiente pero decisiva modernización.

Ibáñez pagó muy caro su comportamiento, una revuelta popular en 1809, pudo con su vida, atado a la cola de su caballo fue paseado por el paisaje que él había conformado. Sureda tuvo más suerte…

Así pues, para empezar adecuadamente mi disertación y centrarnos en el tema, nada más apropiado que el texto del Rey Carlos IV, el 14 de septiembre de 1804 cerraba definitivamente la aventura que habían iniciado sus padres en Capodimonte, 61 años antes… decía así: “Después de tantos años y dispendios infructuosos para obtener en España China igual a la extranjera, ha tenido el Rey la satisfacción de verla hecha en su Real Fábrica por el Español Don Bartolomé Sureda; quien con sus conocimientos químicos y su arte ha acertado a superar las dificultades que se le presentaban, desechando tierras y construyendo hornos (…)”

Para que tengan una idea del significado de ese reconocimiento, nada mejor que las mismas palabras del propio Sureda refiririendose al Buen Retiro  “Vi que en esta Fábricaignoraban totalmente los descubrimientos que se habían hecho en Francia desde hace  treinta años y más de noventa en Sajónia. Ni tenían ni habían buscado los materiales apropiados ni conocían su forma de preparación.” Remarcamos que estas fechas coinciden con el logro de la pasta dura.

¿Qué podía significar para las realezas europeas… contar con sus propias factorías de producción de porcelana? y ¿Porque se desconocía su modo o manera de fabricarla en Occidente?

Ciertamente resulta bastante difícil e incierto inmiscuirse en el mundo de las ideas y de las superficialidades… Lo cierto es, que, -pongamos por caso todas las Realezas Europeas, con la única excepción de Prusia que había llegado a descubrir “su porcelana”. El primero que en nuestro país intentó inútilmente emular a Meissen, fue el Conde de Aranda en 1727, intenta una primera aproximación, pero a pesar de un ingente e inútil esfuerzo económico, no logro conseguirlo.

Aún mucho más significativo había sido el caso de Carlos IV Rey de Nápoles y Sicilia, casado con María Amalia Walburgo, nieta de  Augusto el Fuerte, de Prusia, que en su estancia en Nápoles, en el mismo palacio de Capo di Monte, fundan su Fábrica de porcelana.

En 1759 fallecía su hermanastro Fernando VI, y él se vio inmerso con la responsabilidad del trono de España, en 1760. No abandonan Nápoles sin  antes desmontar su querida  factoría: barros, moldes, artistas y empleados junto con clérigos, son trasladados a España, en una expedición muy especial. Solo llegar a Madrid, encarga a su Arquitecto, Sabatini un edificio de tres plantas, que se construye en tiempo récord de dos años, destinado exclusivamente a conseguir su sueño y el de su esposa… María Amalia, fallecía un año después. Él fallecía en 1771, habiendo cumplido, con grandes y ambiciosos proyectos, tanto en Nápoles como en Madrid, pero sin llegar a ver su sueño: la porcelana.

Le sucede en el cargo su hijo Fernando, que  refundó la Real Fabrica de Pórtico, en Nápoles, y que reina en España  con el nombre de Carlos IV. Sus intentos y experiencias resultan fallidas tanto en Nápoles, como en Madrid… Al tener conocimiento que Sevres, París ,en 1770, lo habían logrado, toma su acertada decisión…

En enero de 1802, estando en París, Betancourt y Sureda  con  objeto de aprender los últimos adelantos incorporados a la mecanización de la Industria Textil -el Ministro de Economía e Industria Miguel Cayetano Soler, se dirige a Betancourt para que este, desde su influencia en la Embajada, intervenga para que Sureda “pueda dedicar  su conocimiento a desarrollar la “verdadera Porcelana” y sea capaz de perfeccionar este precioso ramo de la Industria, al que se han dedicado sin éxito ingentes cantidades. Siendo la voluntad del Rey que esta Fábrica se pueda equiparar en perfección a la de París”.

Sureda atiende el mandato Real, y apoyado por su ilusión, su curiosidad y naturalmente su simpatía, pronto fue recibido he informado por el interlocutor más apropiado, Brongniart, hombre dotado de gran conocimiento, – lejos quedaba en él, ningún rastro de la vieja escuela que fomentase  el secreto o el oscurantismo.

Lo primero que hizo Sureda, fue contrastar la  naturaleza de los materiales de huso en París, con los que se conocían y estaban al alcance en nuestro País.

Naturalmente, Betancourt, seguía de cerca los pasos de su alumno y protector e informaba al ministro “que Sureda llevara a España en este año todo cuanto sepan los franceses en el ramo de la “China” Vex. Ex. que conoce como yo cual es el talante de Sureda en todas las artes –juzgara como yo que debe creerse cuanto prometa…”

Sureda de vuelta a Madrid se incorpora a su nuevo cargo el 8 de Octubre de 1803, y detalla minuciosamente la percepción en su diagnostico: “Lo, primero que tuve que hacer, fue buscar las tierras adecuadas para las nuevas pastas, disponía esto sí de Feldespato, pero me faltaba lo más esencial “tierras arcillosas.”  – En este caso se refiere al “kaolin- “Aún que llegaban algunas a mis manos ninguna fue adecuada…  Desesperado al cabo de cuatro meses sin poder conseguir fabricar la porcelana, conseguí  un resultado lisonjero con una tierra cercana a Madrid… La piedra loca, o magnesita.”

El enunciado de este reconocimiento aún que elocuente, por lo conseguido, no expresa suficientemente el logro que aportaba a la porcelana Sureda con una nueva concepción. Utilizando en vez de Kaolín que es el cuerpo de la porcelana, por otro de una materia extraña, la sepiolita o “piedra loca”.

Para que ustedes tengan una idea aproximada del grado de conocimiento y de imaginación… y hasta de osadía, que en este caso hace Sureda, tendré que ilustrarlo con una caricatura  comparada, pues no hay que olvidar que Sureda, fue a París, para conocer y aplicar el sistema de la Porcelana de Sevres en España.

En primer lugar… que vaya a París con la influencia necesaria para desvelar un secreto largo tiempo ocultado, la porcelana. Supongamos que en vez de porcelana, se trata de cómo elaborar un buen Chocolate. Por supuesto le dicen lo primero un buen Cacao, esto es lo más importante…,que en su caso sería el Kaolin. Luego, algo de azúcar, que seria el Cuarzo…, y finalmente un poco de leche…, que sería el feldespato…Y de vuelta a casa, como no encuentra el cacao apropiado, lo prepara con lo que tiene a mano… pimienta, y le sale extraordinario!

Pronto en el mundo de la profesión tuvo una excelente acogida,  no exenta de curiosidad. Cuando Sureda, dio ha conocer su nueva Porcelana, residía en España un químico francés de gran autoridad…, miembro de La Academia de París, Ms. Proust.Tal célebre químico vio y examino las porcelanas, entusiasmado con ellas, lo puso en conocimiento de otro colega M. Vaquelín, que hizo un extracto de su carta que publico en una prestigiosa revista.” Anales des Arts et Manufactures, de la que vamos a extraer lo más significativo de su conclusión: “Lo consideran como un echo muy significativo e interesante para la fabricación de Porcelana, y sitúa a Sureda como el  alumno más aventajado de Sevres, que llega a superar ha sus maestros, al suprimir de la porcelana el Kaolín, que con esta nueva materia y por fuego que se la someta no llega a fundir…”

La incógnita y el misterio que siempre había envuelto la llamada “Porcelana de Madrid” en parte se han desvelado recientemente. La comunidad de Madrid en el 2000 puso en manos de prestigiosas instituciones y científicos el “Proyecto de Investigación de La Porcelana de Madrid”en el que han colaborado El Museo Arqueológico Nacional, El patrimonio Artístistico, el Instituto Geológico y Minero de España, el Instituto Eduardo Torroja, y el Instituto de Cerámica y Vidrio que asumía la coordinación. La conclusión es inapelable: “La porcelana de Sureda no contiene Kaolin.” Pero aún que el análisis de los materiales, sometidos a técnicas muy avanzadas no arrojan ninguna duda por lo menos a mí, me sigue interesando, -pues desde el personaje que voy vislumbrando desde múltiples y variados aspectos, aumenta aún más el interés por entender- el camino que le lleva a tal inédita solución.

 

¿Porque Sureda había escogido una solución tan tortuosa y complicada?

Hay constancia por documentación contrastable que el 16 de Octubre de 1803 el geólogo o ingeniero Juan Guillermo Thalaquer pone en conocimiento del  Ministro Miguel Caetano Soler, – también Mallorquín, e interventor de  “EL Buen Retiro” “que en la Gironda a 70 Km de Madrid, en Villafranca del Bierzo, en la provincia de Orense del Reino de Galicia, se ha localizado Petun-se y Kaolin en abundancia (…)”. No olvidemos que Thalaquer, pertenecía desde 1799, al Real Gabinete de Historia Natural y al Museo de Ciencias de Madrid. Aún pasando por alto e ignorando  que en La Junta de Comercio Moneda y Minas, desde 1785 ya tenían conocimiento por informes geológicos de bastante precisión de donde, como y cuando un terreno geológico es adecuado para haberse formado con el tiempo el deseado Petun-se es decir el feldespato, y en parecidos terrenos, también aparece el Kaolín.

Así pues, y aun aceptando el escaso conocimiento geológico, del momento.

Francia desde las famosas cartas del Jesuita D´Entrecoles 1712-1722,- en las que – revelaba  que el Kaolin “Montaña alta” en Chino – era el compuesto esencial de la porcelana. Tengamos presente  que Lavoisier, junto al geólogo J.E. Guetard concluían el primer Atlas de Mineralogíade Francia – que no era otra cosa  que el encargo de localizar – suntuosos mármoles, granitos, areniscas, con los que adornar la exuberante decoración de los palacios del Rey Sol.

Dalton fue en 1803 cuando formula por primera vez su “Teoría Atómica” el mismo año que Sureda regresa de París.

Como hemos podido constatar en España no iban tan rezagados, en 1802 Chritiano Herrgen, catedrático de Real estudio de Mineralogía de Madrid publicaba el extracto de varias obras Alemanas, en las que se describe “La parte sólida del globo terrestre” y en la que colabora con sus investigaciones de campo el mencionado Thalacker. Que como hemos podido comprobar mediante documento, enunciaba “yacimientos de Kaolin en abundancia en la Gironda a 70 Km de Madrid en Villafranca dl Bierzo  – Reino de Galicia”.

Tampoco explica las dificultades de falta de plasticidad, ni de como  compensar la rotura en verde propias de una pasta de esta naturaleza. Y no hablemos de cómo conseguir tan elevadas temperaturas cuando por aquellos tiempos en un horno de leña, y cociendo “porcelana blanda”se podía tardar de 31 a 35 horas. – Pero esto es tema de otra cuestión…

Centremos pues, nuestra curiosidad y por que no decir nuestra   preocupación, en adivinar ¿cuales fueron los posibles caminos que empujaron a Sureda a encontrar esta famosa “Porcelana de Madrid”…

Tal vez la certeza más contrastable de su manifiesta curiosidad –por todo lo nuevo, hay que enmarcarla con el emergente negocio de la “Loza Fina”   que en el S.XVIII protagonizaba Inglaterra, por medio de su comercio e industrialización…

En Inglaterra, Sureda estuvo unos tres años de 1793 a 1796 en compañía de Betancourt, interesado e inmersos, entre otras muchas cosas por las nuevas técnicas de hilados y tecnologías de  impresión, de las que se le atribuye el honor de haberlas dado ha conocer a su amigo Goya… y, posiblemente también fue allí, en alguna fábrica de loza, como Wedgwoh, donde vio que estaba en uso el fosfato cálcico llamado harina de hueso, -que él también menciona en su libro,  o algún compuesto cercano  que confundiría con la sepiolita o “espumas de mar”, pero siempre formando base con una arcilla caolinitica… y en proporciones limitadas, pero, nunca como protagonista estructural.

En todo caso, disponemos de escasa información de su estancia en Inglaterra. El único documento contrastable, consiste, en un ejemplar encontrado en su casa, una publicación de 1800. “L´art de Fabriquer la Poterie, façon Anglaise” y la certeza de que había demostrado ya algún interés por la cerámica… Podría resultar de una oferta que se le hace desde su Mallorca natal 1799, los “Amigos del País” “en la que se le ofrece dirigir una hipotética fabrica de Loza fina al estilo Inglés. “Depreciando la del Conde de Aranda  por su baja calidad y considerando que él es el único capaz” Cargo que él declina amablemente, en aquellos momentos “por haber recibido el mandato Real de irse a París”. Pero que años después en el cenit de su existencia la contempla como cierta posibilidad de volver a su Mallorca natal.

La duda que sostengo sigue acaparando por mucho tiempo parte de mi atención, cierto es que en parte dinamizado por entender otro tema –que a mi modo de ver parte de una idea equivocada, que se repite continuamente  y es la de ¿Porque China llevaba 2500 años de ventaja en el uso de Kaolin y en consecuencia fabricación de Porcelana, y nosotros en Europa que a resultado ser mucho más abundante y de mucha más fácil localización, permanecimos tanto tiempo de espaldas a él?

Desplazado a París, en el mismo Sevres donde estuvo Sureda junto a Brongiart, y buscando en sus archivos documentos pertenecientes a Guettard en los que apoyo mi convencimiento de que: Era el diseño del horno lo que no propiciaba el huso del Kaolin,  y no que fuese la falta de Kaolin lo que impedía el logro de la Porcelana. Así pues, mi interés estaba en localizar, planos y documentos de un nuevo horno que en 1765 Guettard había proyectado.

Se me ocurrió, que no debía dejar pasar la oportunidad, de preguntar, por las famosas cartas del Ms. Jesuita el P. D´entrecoles que había mandado desde China en 1712 y 1722. O si tenían, algún rastro de ellas pues todo el mundo habla de ellas…, pero muy pocos las han contrastado. Como algunos deben saber este Jesuita en Misión desde China fue la correa de transmisión por medio de sus cartas, que relataban costumbres, exotismo, medicina, religión, filosofía. etc. Entre tanto en 1722, ante la imposibilidad de conseguir la “porcelana” en Francia… se dirige nuevamente  a su superior el Procurador de las Misiones en la India y China el Pdr. Orry para detallar lo que él había aprendido de su fabricación. Y adjuntar en el envío algunas muestras de Kaolin y el Pe-tun-se, el feldespato, para que sean localizados estos materiales en Europa.

Por supuesto, que, parte de esta información indujo a veces a errores lamentables en su interpretación…, pero Francia le otorgo un inusitado interés que asumió de inmediato su más prestigiosa institución  “La Real Academias de Artes y Ciencias de París por mediación de sus sabios.  “Buscar por todas partes Kaolín…” aún no sabiendo muy bien lo que era.

Siguiendo el hilo de este tema ,descubrimos otra lamentable mala interpretación. Reamou, que se arrastra dede sus iniciales investigaciones 1727- 1729- 1739, y al que se considera en Francia, como el gran descubridor de los componentes de la porcelana, también se equivoco, al confundir el material “arcilloso” o Kaolín… con uno “talcoso”: una sepiolita llamada por él Talco Moscovita.

 De esta forma y de manera casi inexplicable, en la búsqueda del Kaolín, no dieron en la cuenta que el Jesuita P. D´Entrecoles también les delataba otra posibilidad que los Chinos tenían experimentada…

“El Hoa-che nueva materia de Porcelana que puede remplazar al Kaolin”

“He encontrado después de cierto tiempo una nueva materia adecuada para entrar en la composición de la porcelana. Se trata de una piedra una especie de “creta”que se llama Hoa-Che, los médicos Chinos hacen también una especie de tisana que sirve de aperitivo y refrescante…

Los obreros se les ocurrió emplear esta misma piedra en lugar del Kaolin, – del que os hable en mi último escrito, – Puesto que en Europa no se encuentra nada de Kaolin. Se pueden valer o remplazar por el Hoa-che, se llama Hoa, por que es viscoso y pegajoso se parece de algún modo al jabón.

La Porcelana fabricada con Hoa-Che, es rara, y mucho más cara que la otra; tiene un grano extremadamente fino, y por lo que se trata de la obra de pincel, si se compara con la porcelana ordinaria parece que pintas sobre un papel…

A demás que es de una gran ligereza que sorprende incluso a los que están acostumbrados a manejar porcelanas, aún que es más frágil que la común; y es difícil conocer el punto exacto de su cocción…”

Como habréis podido comprender, – la lectura de estas cartas, – la revelación. – incomprensiblemente ignorada durante tanto  tiempo-  de que D´entrecoles ya apuntaba que en China, se hacía  otro tipo de porcelana… Es decir, que sustituían completamente el Kaolin y se reemplazaba por otra materia el Hoa-Cheque por sus características, de lo que cuenta,  coincide de manera asombrosa en todo con la materia que utilizó Sureda: “La Magnesita” -al no poder disponer de KaolinEs algo que modificó completamente el concepto que habíamos formado de la Porcelana.

Si Sureda, tuvo conocimiento durante su estancia en París de las cartas del P. D´entrecoles es algo que no podemos asegurar… Pero es tal la coincidencia de lo que explican, estas cartas.., es tan coincidente con su resultado, que por lo menos  a mi me quedan  ya muy pocas dudas.

Así pues, y aún que en apariencia podríamos pensar que después de las ultimas investigaciones, él capitulo sobre “La Porcelana de Sureda” se da por concluido, se equivocan… Pues cuando de por medio hay entre metido un genio, todo lo demás queda fuera de lugar.

Y ante las enormes dificultades que implicaba afrontar por primera vez un reto tan singular. Sin duda alguna, y aún teniendo en cuenta que permanecen algunas sombras sin aclarar, me adhiero incondicionalmente al calificativo de “Genial”.

 


Conferencia. Seminario de Tecnología y Escuela Libre de Sargadelos, 1997.

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